15 may. 2011

Quieto

Mi primera novela se publicó en 2001, pero su origen está en un viaje a San Francisco en el verano de 1990, que es cuando transcurre la historia que relato. Tardé varios años en decidirme a escribirla. De hecho hice varios intentos frustrados que abandoné una y otra vez. Ésta es la portada de la edición de bolsillo.




Sólo cuando me compré mi primer ordenador, un portátil, conseguí adquirir la disciplina necesaria para llevar a buen término la tarea. Entonces no tenía televisión, y por tanto mucho tiempo libre.

En San Francisco hice unas polaroids que me sirvieron para avivar mis recuerdos mientras escribía, años más tarde. Acabaron incorporándose al relato. Algunos ejemplos:




"A mi alrededor, unos turistas se hacen fotos procurando que al fondo se vea la silueta de rascacielos lejanos, entre los que destaca la pirámide de la Transamerica, justo encima de la línea quebrada de casas victorianas. Un hombre de pelo blanco abraza a dos mujeres, todos sonrientes y con gafas de sol." 
(pág. 13 de la edición de bolsillo)




"Sobre el cabezal de la cama cuelga una fotografía del Golden Gate parcialmente envuelto en bruma y un gran barco blanco abandonando la Bahía."
(pág. 30)




"Cojo las fotos que están en el bolsillo de mi chaqueta. Abro el sobre y las miro una por una: Alejandra en Balboa Park, señalando el lugar en donde creía que su abuelo apuñaló al gringo; una palmera junto al motel, en cuya puerta está permanentemente aparcado un coche blanco antiguo, y un avión sobrevolando la escena..."
(pág. 117)




"La ventana del número tres de la calle Caledonia está cegada por una bandera americana descolorida."
(pág. 173)

En general, necesito haber estado en los lugares que utilizo como escenario de las historias que cuento. Me refiero a las novelas. En los guiones no siento esa necesidad. La verdad es que son dos formas completamente distintas de abordar la ficción. Por lo menos para mí.

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